De Cairo a Londres: dos caras de Social Media

Esta semana el mundo ha sido conmovido por los disturbios y saqueos ocurridos en el Reino Unido que llevaron a la destrucción de un vecindario, centenas de heridos entre manifestantes y policías, miles de detenidos y pérdidas millonarias. Aunque las verdaderas causas de esta crisis social son bien difíciles de determinar pues habría que hurgar en los desequilibrios sociales, las políticas de inmigración, el hacinamiento de las urbes y la violencia latente aún en sociedades avanzadas como la inglesa, una buena parte de la prensa ha atribuido a los medios sociales o Social Media como la causa fundamental para que los desórdenes se esparcieran tan rápidamente. Cito aquí las palabras de David Cameron, Primer Ministro británico al respecto:

Cualquiera que observe estas horrendas acciones quedará impresionado de cómo ellas fueron organizadas usando los medios sociales. El libre flujo de información puede ser usado para el bien, pero también puede ser usado para hacer daño. Cuando la gente está usando los medios sociales para propagar la violencia, necesitamos detenerlos.  Por lo tanto, estamos trabajando con la policía, los servicios de inteligencia y las empresas para ver si es posible y legal frenar a aquellos que pretenden comunicarse a través de sitios y servicios en la Web cuando sabemos que planean actos de violencia, desórdenes y criminalidad. He consultado a la policía si acaso necesitan nuevos poderes pues ellos se enfrentan a nuevas circunstancias cuando los manifestantes usan el servicio privado de BlackBerry Messenger para organizarse. Necesitamos examinar eso y determinar cómo salir adelante.

Es indudable que el año 2011 ha sido quizás donde los medios sociales han sido empleados con mayor profusión en la gran cantidad de protestas, manifestaciones, marchas, concentraciones y otras formas de activismo político desde que comenzó la revolución de los jazmines en Túnez, seguida por la larga toma de la plaza Tahrir en El Cairo. A lo cual se han añadido un sin número de otras revueltas que van desde los indignados Madrid a los estudiantes en Santiago de Chile y protestas similares a las de Túnez y Egipto que se han extendido a otros países del Medio Oriente, algunas de las cuales todavía continúan sin resolverse.

Durante la primera parte del año, muchos de nosotros presenciamos lo que ya se venía presagiando desde tiempo atrás, una evolución de las redes sociales hacia aspectos que van más allá de lo meramente lúdico o netamente comercial. Un paso de simplemente hacer el etiquetaje de una foto de un amigo en Facebook, vender un producto usando viral marketing,  o convocar a una fiesta o concierto usando mis redes, hacia una nueva forma de activismo social y político mucho más penetrante y efectiva. Aparentemente, aquellos que desestimaban el poder de los medios sociales para convocar revoluciones o protestas han tenido que quedarse prudentemente callados por un tiempo, a ver si esto es moda pasajera o quizás un estilo de vida basado en la posesión de dispositivos móviles inteligentes e hiperconectados.

Cuando leí las palabras de David Cameron que cito arriba,  ellas contrastaron fuertemente con la reacción del mundo ante la suspensión de los servicios de Internet en Egipto en enero de este año. Un evento que seguí y estudié con especial atención. En aquel momento el mundo veía en los medios sociales, no solo como el único medio para instigar y sostener la protesta, sino también como la mejor manera de obtener información acerca de los eventos que ocurrían en una sociedad donde los medios tradicionales se encontraban completamente controlados. El mundo aplaudió cuando Google y Twitter encontraron una solución a la comunicación de mensajes sobre Egipto usando telefonía convencional en tan solo un fin de semana de intenso trabajo de programadores e ingenieros de telecomunicaciones. Salir de Mubarak o Gaddafi se veía como una causa justa o buena y los medios sociales eran uno de los instrumentos a la mano para lograrlo.

Sin embargo, apenas unos siete meses después, ya no en el Tercer Mundo, sino en una capital donde hay servicios de Internet inalámbrico de alta velocidad 4G, no simples teléfonos celulares que sólo pueden enviar mensajes de texto, sino poderosos Iphones, Androids y Black Berries, así como miles de individuos moviéndose dentro de la ciudad con tabletas inteligentes, las redes sociales son aparentemente usadas para provocar el estallido de violencia. Parece que el lado oscuro de Social Media se deja ver y lo que había sido una bendición para los países árabes ahora se convierte en una maldición para los ordenados y calculadores ingleses.

La pregunta que yo me haría es por qué el resto de los usuarios de los medios sociales tardaron en responder. Pareciera que el complejo de “espectador” o de “consumidor pasivo” volvió a dominar y se tardó un poco en provocar respuestas positivas ante la crisis. Afortunadamente surgió un hashtag #riotcleanup en Twitter que se usó para aglutinar personas para ayudar a restaurar los negocios saqueados. Pero faltaron activistas sociales que ante semejante situación pudieran “vencer con el bien el mal” que se estaba propagando por las redes.

Posiblemente no son los medios sociales los que hay que culpar, sino el deterioro social aún en medio de una sociedad que se hace llamar libre, de avanzada y progresista.

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Acerca de famorac

Motivado por la misión de la comunidad cristiana en el mundo contemporáneo.
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2 respuestas a De Cairo a Londres: dos caras de Social Media

  1. Noramat dijo:

    A pesar de que las protestas en el Reino Unido se iniciaron como consecuencia de una injusticia social, lamentablemente los medios sociales fueron usados para convocar saqueos con desagradables consecuencias para la comunidad, sigo pensando que las redes sociales son un buen medio para expresar una ètica radical para denunciar los fundamentalismos, los exclusivismos y la explotación que occurren en el planeta. Las bondades de dependencia, interconexión, comunicación y organización solidaria que tienen las redes sociales atravieza los límites entre las naciones a favor de los derechos humanos, la libertad, el bienestar y justica para todos

  2. Roxana dijo:

    Ciertamente se revirtió el poder positivo del los medios sociales en el Cairo para convertirse poderosamente en el incitador de los desordenes en Londres. Sin embargo, pienso que criminalizar los medios sociales es obviar lo que nos esta pasando a nivel mundial como descomposición social. Cito esto que no hace mucho leí sobre la educación de la lengua. Octavio Paz dice que “cuando una sociedad se corrompe, lo primero que se gangrena es el lenguaje”. Karl Kraus creía que toda depravación de la palabra permite reconocer la depravación del mundo, la prueba de que algo está podrido en la base. Consideraba Kraus que la corrupción lingüística era la causa de la degradación de los pensamientos y las conciencias; según él, las personas que hablan mal y escriben mal también pensarán y actuarán mal.

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